El Espacio Universitario 1001 organizó debate y propuestas Destacado
Gustavo Ayala, integrante del Espacio de
Universitarios 1001, presentó esta actividad enmarcándola en el
desarrollo de las asambleas que está desplegando la lista 1001 en
diversos puntos del país, con diferentes temáticas y públicos,
resaltando la importancia de pensar el papel de la Universidad de la
República (UdelaR) en la continuidad del proceso de cambios con el
tercer gobierno frenteamplista, en un año especial para la institución,
dado que la Universidad estará eligiendo su Rector.
Jorge Mazzarovich comenzó su intervención
con un resumen histórico de algunas de las luchas que dieron los
universitarios en nuestro país, considerando como un momento central la
aprobación de la ley orgánica en el año 1958. “Este lugar donde estamos
hoy es muy simbólico”, destacó Mazzarovich, recordando la creación del
Frente Izquierda de Liberación (FIDEL) en el 62. Asimismo, valoró que
“aquellas grandes luchas del 58”, que suponían “un avance en la
conciencia de nuestro pueblo”, luego se vieron reflejadas en las
construcción de la CTU antecedente unitario de la CNT, en primer lugar, y
luego del FIDEL como expresión política de la conjunción de las luchas
de universitarios y trabajadores, con un papel fundamental del Comité
Universitario por la unidad de la izquierda.
Mazzarovich hizo referencia a los debates
que hoy tiene sobre la mesa la Universidad, entre los que nombró la
posibilidad de la actualización de la ley orgánica universitaria del 58,
advirtiendo que es un debate “muy complejo”. Sobre esto, reflexionó que
“si se pierde el punto de referencia, entonces, de pronto las
propuestas no son las más adecuadas, y a su vez si el punto de
referencia se transforma en algo inamovible, que nos impide pensar,
discutir, debatir ideas, entonces deja de ser un punto de referencia
clave –como lo es la ley orgánica- para transformarse en una traba para
la circulación y el conocimiento de las ideas y las propuestas”. En este
sentido, también colocó en su intervención que “el Uruguay no es el
mismo, la Universidad no es la misma, pero hay cuestiones que tienen
principios básicos”, entre los cuales destacó la dedicación y la
firmeza, el compromiso con los trabajadores, haciendo un repaso de
algunos de los rectores de la Universidad que fueron ejemplos de esto,
con aportes excepcionales.
El histórico dirigente comunista se
detuvo para analizar la relación de la Universidad con los trabajadores
como un “sello distintivo” de nuestro país. “No podemos obviar que esa
unidad fue más profunda que lo que se expresa en esa consigna tan
querida por todos nosotros, era más que obreros y estudiantes; era la
Universidad comprometiendo su presente y su futuro al de los
trabajadores uruguayos, no solo los estudiantes, que de por sí era una
cosa excepcionalmente valiosa, el de la Universidad como tal”, explicó
Mazzarovich.
Mazzarovich planteó que, al igual que
hoy, la Universidad históricamente discutió la cuestión del acceso a la
institución en la perspectiva de democratizar el conocimiento. “Es bueno
recordarlo, en aquel momento estaba absolutamente centralizada”, dijo,
analizando que otra de las discusiones que están planteadas hoy es la
descentralización de la UdelaR. “No se puede pensar en un nuevo gobierno
del Frente Amplio sin una Universidad que esté llegando a todos los
rincones del país. El proceso del conocimiento es tan imprescindible,
hoy más que nunca, como el Plan de Emergencia que se hizo en el primer
gobierno, no es un lujo, el acceder al conocimiento es porque ya lo
disfrutan con el dinero que aportamos todos los trabajadores y el
pueblo”, agregó.
Jorge Mazzarovich valoró tampoco que no
podría concebirse las transformaciones que ha tenido nuestro país sin el
papel de la Universidad y “no porque la Universidad se haya dedicado a
la política, como dice la derecha”. Cerrando su intervención, concluyó
que “no se puede pensar, no solo cómo se logró llegar hasta aquí, sino
en el futuro del país, si no se piensa qué Universidad se necesita para
ese país, para el país que el conjunto de las fuerzas populares y
progresistas están concibiendo y proponiendo”.
El segundo expositor en el debate
propuesto por el Espacio Universitario de la lista 1001 fue Gerardo
Núñez, quien inició agradeciendo la presencia de cuatro compañeros
integrantes de la mesa ejecutiva de la FEUU, valorando que la reflexión
acerca de la Universidad y el Uruguay de los próximos años “es una
discusión del conjunto de la izquierda y los actores sociales”.
Núñez planteó la necesidad de que la
Universidad esté vinculada a un proyecto de transformaciones en el país.
Desde este punto de vista, analizó que es relevante el papel de la
innovación tecnológica en la perspectiva de un cambio en la matriz
productiva. Otro de los pilares para los cambios en el Uruguay, según
Núñez, es la redistribución de la riqueza. En este sentido, abordó la
necesidad del estudio del sector más rico de nuestra sociedad para
“marcar el escenario objetivo desde donde comenzar el proceso
distributivo”.
El dirigente de la UJC afirmó que la Universidad también debe jugar un rol protagónico en la recuperación de una sensibilidad de izquierda “que nos ponga en el corazón de los problemas y no a una altura superior”, apelando a un mayor compromiso institucional.
Siguiendo su intervención, Núñez opinó que debe existir una “reafirmación de la autonomía universitaria”, cuestionada por algunos actores políticos, así como de otros entes de la educación. Entre varios factores que hacen a la autonomía, se refirió a lo financiero, indicando que la duplicación presupuestal que la Universidad ha tenido con los gobiernos del FA ha sido un avance significativo y que es necesario avanzar en la administración de los recursos para que mejore la calidad y la cantidad de la investigación científica con pertinencia social, “de cara a los problemas que tiene nuestro pueblo”.
El dirigente de la UJC afirmó que la Universidad también debe jugar un rol protagónico en la recuperación de una sensibilidad de izquierda “que nos ponga en el corazón de los problemas y no a una altura superior”, apelando a un mayor compromiso institucional.
Siguiendo su intervención, Núñez opinó que debe existir una “reafirmación de la autonomía universitaria”, cuestionada por algunos actores políticos, así como de otros entes de la educación. Entre varios factores que hacen a la autonomía, se refirió a lo financiero, indicando que la duplicación presupuestal que la Universidad ha tenido con los gobiernos del FA ha sido un avance significativo y que es necesario avanzar en la administración de los recursos para que mejore la calidad y la cantidad de la investigación científica con pertinencia social, “de cara a los problemas que tiene nuestro pueblo”.
Por otra parte, Núñez afirmó que “no es
posible construir el proyecto de Universidad que tiene nuestro
movimiento popular”, si persiste la situación de bajos salarios para los
funcionarios de la institución, citando los datos de la propia
Universidad, que diagnostica que un 30% -7.000 trabajadores- de los
funcionarios tienen ingresos familiares de 15.000 pesos.
Por último, Gerardo Núñez se refirió a la
importancia del movimiento estudiantil para la construcción de la
Universidad que necesita el país y “para enfrentar las ideas
reaccionarias que aparecen”; así como también para generar un vínculo
real con la sociedad y con mecanismos de participación que pongan el
proyecto universitario al servicio de la sociedad en su conjunto.
La actividad se cerró con un breve
intercambio de ideas de los asistentes a la actividad que también
volcaron sus opiniones acerca de la Universidad y el quehacer de los
actores sociales y políticos para los cambios que la Universidad y el
país van a vivir en los próximos años.
Publicado en
Campaña